Tu no tienes anorexia, lo que pasa es que quieres parecer una celebrity: el estigma de la Anorexia

En nuestra sociedad, los diagnósticos psiquiátricos pueden ser -y de hecho son percibidos como condiciones que convierten al portador en raro, diferente, débil, incapaz, peligroso y no sé cuantas cosas más. En efecto, nuestra tendencia a etiquetar incluso cuando no existe una necesidad lógica de hacerlo, conduce a que muchas persona sean juzgadas por amplios sectores de la población con criterios muy alejados de la realidad. Esa visión constituye un problema en sí misma porque está basada en la ignorancia y porque es injusta y cruel.

Si nos referimos a La Anorexia, Bulimia y otros Trastornos de Conducta Alimentaria, las actitudes sociales son todavía más distorsionadas, complejas y con frecuencia abiertamente hostiles.

A los calificativos anteriormente enumerados y que se aplican a sujetos que presentan trastornos psíquicos en general, se suma en este caso la idea de que existe una decisión por parte de la persona; una voluntad de permanecer enfermo o enferma.

A esta visión se ha llamado “Estigma Volicional” y ha sido objeto de estudios sociológicos rigurosos. Los resultados son alarmantes, ya que indican que sectores amplios de la población trivializan los trastornos de alimentación hasta el punto de reducirlos a productos de la vanidad, llamadas de atención o simples problemas de autoestima.
Desconocemos muchos de los mecanismos que intervienen en su inicio y persistencia, pero sabemos que se trata de auténticas enfermedades que pueden llegar a ser muy graves.

Tan necesario y urgente como investigar en busca de mejores tratamientos para Anorexia, Bulimia y patologías afines, es combatir el estigma que afecta a los pacientes. Muchos de ellos evitan acudir al médico o pedir ayuda por temor a ser rechazados.

Como sociedad necesitamos, tenemos el deber de encontrar o construir un lenguaje y una actitud que nos ayuden a acercarnos a estas patologías destacando sus aspectos médicos y a tratar a las personas diagnosticadas con el respeto y el cuidado que todo ser humano necesita cuando se encuentra enfermo.

Los Trastornos de Conducta Alimentaria no son condiciones incomprensibles, lo que ocurre es que todavía somos demasiado ignorantes para comprenderlas.